Mi nombre es Virgilio Ajtun Sontay, tengo 4 hijos y resido en Quetzaltenango. Desde el inicio mi emprendimiento, ha funcionado en 3 puntos importantes de la ciudad, sin embargo, en 1985 me trasladé al sector llamado la Democracia, donde me
establecí y desde entonces es uno de los de mayor volumen dentro de la zona.
Mi papá comenzó trabajando en la costa sur cortando café y, antes de casarse, emprendió con la venta de calzado, estableciéndose formalmente en Quetzaltenango. Recuerdo que, desde pequeño, lo ayudaba a vender zapatos, y fue así como aprendí este oficio. Siempre soñé con tener mi propio negocio.
Antes de conocer FUNDAP, yo pedía mercadería al crédito con las fábricas que me surtían producto, pero llegó el momento en que dejaron de trabajar de esa manera y ya no tuve la posibilidad de comprar y mantener la misma variedad de productos y eso causó que bajaran las ventas.
A través de personas que conocía me enteré de los servicios que brinda FUNDAP y que podía solicitar un crédito para negocio, trabajarlo de forma individual o grupal, me interesé por la opción de conformar un grupo y le platiqué de la opción a mis vecinos del negocio, fue como decidimos unirnos para solicitar un crédito.
Solicité un primer crédito de Q 5,000.00, y lo invertí en compra de mercadería, eso me ayudó a estabilizar mi negocio ya que logré nuevamente tener más variedad de producto, logré atraer más clientela y mejorar mis ventas, esto permitió cubrir los gastos de mi hogar, suplir mis necesidades de alimentación, ropa y también apoyar a mis hijos de una mejor manera.
Uno de los principales desafíos de tener un negocio de venta de zapatos, es que algunos meses bajan las ventas y me limita a generar un ingreso estable, cuando eso sucede trato de economizar mis gastos, cuidando en su totalidad las ganancias que me quedan. Además, trato de llevar un registro de mis ingresos y gastos para llevar un mejor control de mis cuentas, siguiendo las recomendaciones y sugerencias que me ha brindado el asesor de FUNDAP.
Motivo a las personas que tienen un emprendimiento o un negocio a tener fe en Dios y a confiar en uno mismo, a no desanimarse en las temporadas bajas, ya que al realizar un buen trabajo y dar lo mejor de uno mismo, se logran grandes resultados.
También agradezco a FUNDAP por la oportunidad que brindan a los pequeños empresarios con el fortalecimiento de los negocios y brindarnos acompañamiento continuo, además de la oportunidad de acceder a otros servicios como los cursos técnicos, con la idea de poder establecer otras fuentes de ingreso.





