Mi nombre es Sigrid Gómez y resido en Mazatenango. Actualmente desempeño el cargo de Técnico Agroforestal, atendiendo a productores de los departamentos de Suchitepéquez y Retalhuleu. Mi labor principal consiste en brindar asistencia técnica a productores, impartir diplomados y dar seguimiento a comunidades educativas.
Conocí a la Fundación por medio de una compañera que ya laboraba en la institución, quien me informó sobre una oportunidad para ejercer mi profesión. Presenté mi papelería, fui entrevistada de inmediato y, gracias a Dios, desde hace casi siete años he tenido la oportunidad de colaborar activamente con FUNDAP.
Lo que más me llamó la atención del trabajo que la Fundación realiza es su enfoque en la atención a personas en situación de vulnerabilidad, contribuyendo a mejorar sus condiciones y calidad de vida mediante la provisión de herramientas y conocimientos que les facilitan el logro de sus metas.
Más allá de mi rol como Técnico Agroforestal, soy madre de familia, hija, esposa y emprendedora. Me caracterizo por tomar la iniciativa, culminar proyectos y apoyar con entusiasmo a las comunidades que lo necesitan; desempeño con compromiso y responsabilidad el puesto que me ha sido asignado.
Una de las experiencias que más ha marcado mi vida es constatar las limitadas condiciones de acceso que enfrentan muchas comunidades, donde incluso el ingreso en motocicleta resulta difícil. A pesar de ello, siempre somos recibidos por los beneficiarios con calidez y con una gran motivación por aprender y desarrollar proyectos que les permitan mejorar su calidad de vida.
Para mí, ser parte de FUNDAP representa una gran satisfacción, ya que me ha permitido crecer como mujer y como profesional, además de ser un soporte importante para la estabilidad económica de mi familia.
El mensaje que deseo compartir con las nuevas generaciones de colaboradores es que realicen su trabajo con amor y compromiso, recordando que todo esfuerzo tiene su recompensa y que, en cada espacio donde nos desarrollemos, dejemos huellas positivas.
Una experiencia especialmente significativa en mi trayectoria como colaboradora, ha sido el acompañamiento a una productora que recibió capacitaciones, asistencia técnica e insumos para sus cultivos. Aunque inicialmente no contaba con un área adecuada para trabajar, decidió alquilar un terreno y actualmente produce en cantidades que le permiten comercializar sus productos.
Al finalizar el diplomado y despedirnos de la comunidad, nos expresó entre lágrimas su agradecimiento por el acompañamiento recibido, el cual le permitió adquirir conocimientos y alcanzar una mayor independencia económica para apoyar a su familia.
Para mí, FUNDAP representa oportunidad, esperanza, crecimiento y trabajo digno.

