La importancia del acompañamiento para prevenir el abandono escolar
Una silla vacía en un salón de clases puede parecer algo pequeño. Para nosotros, puede ser la primera señal de que una niña necesita apoyo.
Detrás de una ausencia pueden existir muchas razones: dificultades económicas, problemas familiares, bajo rendimiento académico, falta de motivación o situaciones que hacen que, continuar estudiando, se vuelva cada vez más difícil.
Por eso, en el subprograma ‘Becas para la Niña’, nuestro trabajo va mucho más allá de brindar apoyo económico. Acompañamos de cerca el avance académico de cada becada, porque creemos que identificar una dificultad a tiempo puede marcar la diferencia entre abandonar la escuela y encontrar una razón para continuar.

El seguimiento constante nos permite conocer cómo avanzan nuestras becadas, conversar con ellas, acercarnos a sus familias e identificar aquellas situaciones que podrían poner en riesgo su permanencia escolar. Cuando encontramos una dificultad, nuestro equipo busca comprender qué está ocurriendo y qué tipo de acompañamiento necesita cada niña.
A veces será necesario reforzar un aprendizaje. En otras ocasiones, conversar con los padres, realizar una visita, brindar orientación o simplemente escuchar a una niña que necesita saber que alguien cree en ella.
Para evitar el abandono escolar realizamos acciones como: monitoreo a escuelas, visitas de seguimiento, tutorías personalizadas y espacios de formación, involucrando también a padres de familia.
Las tutorías permiten trabajar dificultades académicas de manera más cercana, mientras que las visitas y el monitoreo ayudan a conocer situaciones que no siempre son visibles dentro del aula. También fortalecemos a las familias, porque sabemos que detrás de una niña que continúa estudiando debe existir una red que la anime a seguir adelante.
Cada una de estas acciones tiene un mismo propósito: actuar antes de que una dificultad se convierta en una silla vacía. ¿Nos ayudas?




