Mi nombre es Shirley Castillo, soy originaria de la Ciudad Capital y actualmente resido en el departamento de Huehuetenango. Me dedico a la elaboración y comercialización de chocolates, papelería creativa y manualidades; asimismo, administro una librería como parte de mi emprendimiento.
Antes de vincularme a FUNDAP generaba ingresos a través de la venta por catálogo, una actividad que me permitía sostener a mi familia, aunque con limitadas oportunidades de crecimiento. Fue en una de las reuniones relacionadas con este trabajo donde conocí sobre los programas de FUNDAP y las capacitaciones que ofrecían. Esta información despertó mi interés, ya que respondía a la necesidad que tenía de fortalecer mis conocimientos y mejorar mis oportunidades.
En ese mismo periodo enfrenté una etapa difícil marcada por la pérdida de mi padre, situación que impactó profundamente mi vida personal y emocional. No obstante, el apoyo de mi familia fue fundamental para sobrellevar este momento y continuar adelante. A partir de ello, decidí retomar mis actividades productivas, enfocándome en la elaboración de chocolates para ocasiones especiales, incorporando progresivamente nuevas ideas para innovar y mejorar la calidad de mis productos.
Posteriormente, conocí la metodología de Bancos Comunales, lo que me permitió acceder a financiamiento para fortalecer mi negocio. A través de este proceso, también recibí acompañamiento para mejorar la organización administrativa, especialmente en el manejo de controles sobre ingresos, gastos e inversión. Este aprendizaje ha sido clave para tomar decisiones más informadas y dar mayor estabilidad a mi emprendimiento.
Asimismo, esta experiencia me ha brindado la oportunidad de compartir con otras mujeres, motivándolas a aprovechar las opciones de formación y crecimiento disponibles para mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.
Como resultado de este proceso, logré identificar nuevas oportunidades en mi localidad. Observé la necesidad de contar con una librería en mi colonia, lo que me motivó a ampliar mi emprendimiento. Con el apoyo del financiamiento recibido, di el paso hacia la apertura de mi librería, incorporando también productos de papelería creativa y manualidades, lo que permitió diversificar y fortalecer mi actividad económica.
A lo largo de estos 14 años, he aprendido que el esfuerzo, la constancia y la disposición para aprender son fundamentales para alcanzar las metas. Mi experiencia refleja que, con las oportunidades adecuadas y el compromiso personal, es posible generar cambios positivos y sostenibles.
Actualmente, además de continuar fortaleciendo mi negocio, mantengo el compromiso de motivar a otras mujeres a buscar oportunidades de crecimiento y desarrollo, promoviendo el emprendimiento como una forma de mejorar la calidad de vida a nivel familiar y comunitario.

