Mi nombre es Sandra González, originaria de San Juan La Laguna, Sololá, y soy coordinadora regional de Bancos Comunales; mi función principal es supervisar y monitorear las actividades en las diferentes sucursales.
Ingresé a la Fundación hace 10 años, aproximadamente. No fue fácil, la verdad, insistí en varias oportunidades, pero comprendí que cuando queremos lograr algo debemos de ser persistentes y luchar por ese propósito, hasta que me concedieron la oportunidad de poder servir en la institución y de verdad valió la pena la espera.
Lo que más me ha llamado la atención de lo que FUNDAP hace es el servicio a los demás, la manera que todos transmiten su energía, el entusiasmo con el que se hacen las cosas.
Más allá del puesto que desarrollo, soy una mujer independiente, he aprendido a esforzarme y luchar por cumplir metas, a marcar una diferencia como mujer en una sociedad donde las oportunidades no se dan fácilmente. Sin embargo, tengo la convicción de que podemos cumplir nuestros sueños no importando cuánto tiempo tengamos que esperar para alcanzarlos.
Trabajar en las comunidades ha cambiado completamente la forma en que veo mi trabajo y el servicio a los demás. Me he dado cuenta de que la lucha diaria de las personas se hace más fácil con un apoyo, y también he aprendido que no se trata de tener muchas cosas, sino darle el valor a lo que uno tiene, eso me ha motivado día a día.
Ser parte de la Fundación es algo que no puedo explicar con palabras, ya que es una satisfacción tan grande como mujer, el recibir ese respeto a nuestra dignidad, que ha marcado un antes y un después en mi vida. Desde que estoy en la Fundación me siento valorada.
El mensaje que quiero compartir a los nuevos colaboradores es que valoren la oportunidad que se les da en la Fundación: son nuestros sueños los que podemos materializar a través de un servicio hacia los demás, no quedarnos en nuestro pequeño espacio, sino siempre pensar en servir.
Me gusta el poder observar cómo las mujeres logran salir adelante por medio del apoyo económico que se les brinda, regresar después y ver cómo han transformado lo pequeño que inició en algo grande, creer en sus sueños y crear nuevas oportunidades, no solo personales, sino hasta comunitarias es de gran satisfacción. Para mí FUNDAP es respeto, servicio, compromiso y pasión por lo que hacemos.

